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Damián Diaz. Foto: clasicodelastillero.com

Ayer se realizó una edición más del “Clásico del Astillero”. Ambos equipos llegaban con situaciones diferentes:  Barcelona venía ganando; Emelec, perdiendo. Pero en un partido así las estadísticas muchas veces no cuentan. El ánimo por ganar deja atrás cualquier resultado anterior al encuentro. Fue uno de esos partidos que no se veía hace mucho tiempo, donde hubo algo más de “fútbol” que golpes. Quedó claro que el equipo “torero” está mejorando de la mano de Zubeldía; mientras que Emelec aún no se acomoda a la idea táctica de Carrasco, o ¿Carrasco no se acomoda a los jugadores que tiene? Vamos con el análisis de ambos equipos.

Juan Ramón Carrasco volvió a plantear su irremplazable (por ahora) esquema 4-3-3, donde son resaltables algunos cambios de nombres ocurridos:

  • La defensa de cuatro hombres fue diferente a la usada anteriormente. Lo que muchos (emelecistas sobretodo) reclamaban, se dió: incluyó al experimentado Marcelo Fleitas para hacer dupla con Eduardo Morante, pareja de centrales que se conocen casi a la perfección y que le dan más solidez. Lo segundo, el ingreso de Oscar Bagüi, lateral zurdo de oficio que puede responder mejor en ese puesto que el imporvisado Fulton Francis, habitual en las últimas alineaciones.
  • En el mediocampo por fin incluyó a un mediocentro de marca como Pedro Quiñónez para darle algo de equilibrio a la medular “azul”. Pero los que pudimos analizar el partido, nos dimos cuenta que con un sólo hombre en esa posición no basta, y más aún en un partido como el de ayer.

Emelec perdió la posesión del mediocampo. Para mi, seguir jugando con sólo tres hombres es regalar espacios en una zona crítica del campo en la que se debe sostener la gestación de juego rival y producir jugadas para los atacantes propios. Y esa es una virtud que en la primera etapa poseían los “eléctricos”. Hombres como Méndez, Quiroz, Gaibor, Mena, Enner Valencia fueron fundamentales para que terminaran como ganadores de la primera etapa.

Producto de ese deficiente funcionamiento medular “azul” es que poco peligro llevaron Hurtado (Lugo), Franco y Vigneri a la defensa de Barcelona, una defensa que como pocas veces no sufrió tanto. Tanto se dijo que la necesidad de Emelec pasaba por un punta (o dos) que metan goles. ahora se está desaprovechando a jugadores que quedan relegados en la banca por seguir atado a un planteamiento.

¿Cambiará Carrasco? ¿Se dará cuenta que con los jugadores que tiene puede mejorar el funcionamiento de su equipo? Por lo pronto, parece que no.

Luis Zubeldía le ganó el duelo táctico a su colega emelecista. Planteó un equipo sabiendo que ganar el mediocampo era fundamental, más aún cuando el contrario te pone sólo a tres jugadores que no sienten esa modalidad. La clave fue colocar a Duscher y Caicedo en el centro, darle a Oyola un poco de salida y ayuda en la marca, y dejar libre a Díaz para que se conecte con Palacios y Angulo.

Aldo Duscher demostró porque jugó en Europa: su presencia impone respeto, habla, ordena, gesticula. Eso es lo que necesitaba Barcelona en esa parte de la cancha. Aunque no es un jugador muy rápido, sabe colocarse, da salida clara al balón. Pero a pesar de eso, le puso ganas, incluso se atrevió a subir un par de veces, lo cual (sumado al calor de Guayaquil) hizo que terminara desgastado. Poniéndose a punto físicamente y adaptándose más a los campos ecuatorianos, será un refuerzo importante para el cuadro “amarillo”.

Damián Díaz fue otro que sufrió consecuencias de su despliegue.  Cada vez más vemos de lo que es capaz habilitando, pero así también ayuda a marcar cuando el ’5′ contrario posee el balón. A lo que sí debe estar atento Zubeldía es que Damián no tiene a algún compañero que siga su ritmo, alguien con quien pueda hacer paredes, intercalar posiciones y romper a base de pases la marca contraria. Cuando entró Matamoros en algo ayudó para que eso suceda, pero los delanteros (Borghello, Palacios, Angulo) muchas veces pasan estáticos, y es ahí cuando Díaz no tiene un panorama claro para dar un buen pase. En ocasiones el argentino tenía el balón, miraba a la derecha, miraba a la izquierda, ¿y sus compañeros? Bien Gracias.

Arriba los delanteros amarillos quedan debiendo ante equipos “importantes” como D.Quito, Emelec, Liga. Tienen que, como lo decía anteriormente, tratar de conectarse más con el medio campo, especialmente con Díaz.

Un paréntesis a todo lo anterios. ¿Opinan lo mismo que yo en que muchas veces Oyola “amarra” mucho la pelota y se deja encimar, cuándo debería tratar de jugar a un toque?

Indudable es que Barcelona jugó mejor que Emelec. Incuestionable que Carrasco debe replantear lo que quiere lograr con este equipo.

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