Real Madrid – Barcelona: Todos son Pedro
by Héctor Cedeño en abr 13, 2010 • 12:23 pm Sin comentariosTomé esta nota porque personalmente pienso es la mejor descripción de lo que pasó en el Derby y la situación actual del equipo blaugrana.
Pietro Carrera fue el inventor de la Defensa siciliana hace más de doscientos años. Pep Guardiola la puso en práctica este sábado en el Bernabéu. Es un movimiento ajedrecístico basado en la agresividad y la flexibilidad.
Agresividad son los cinco defensas que planta el entrenador del Barça sobre el campo sin que nadie lo interprete como un movimiento defensivo, sino al contrario, como una reafirmación de la vocación atacante. Flexibilidad es el juego de las cuatro esquinas que plantea con Alves, Puyol, Maxwell y Pedro a los que hace girar noventa grados hacia su izquierda en el descanso para componer otro Cubo de Rubik blaugrana distinto al inicial.
Cinco defensas y tres jugadores fuera de sitio provocan sorpresa en la tribuna de prensa y desconcierto mayúsculo en el vestuario madridista. Pellegrini ha preparado toda la semana a Arbeloa y Marcelo para perseguir a Messi y, de pronto, se encuentran marcando a Dani Alves. “Guardiolada” suprema, cruce de cables madridista, tela de araña sobre los torpedos merengues, desaliento táctico de Pellegrini, afamado ajedrecista vencido antes de iniciarse la partida, todavía en el vestuario. Exceso de expectativas: grandes expectativas desembocan en fiascos notables. Se espera el gran partido y aparece un combate discreto.
La manada de búfalos ni siquiera llega a activarse una sola vez, enredada en las almadrabas del pescador, en el cubo de rubik de Pep, en la defensa siciliana agresiva como un látigo, flexible como el junco. ¿Muhammad Alí contra George Foreman? No, eso fue el año pasado cuando los finos violines ensordecieron a los gruesos tambores.
Ahora no hace falta bailar como una mariposa ni picar como una avispa para dar el jaque mate al rey de las portadas. Basta con la defensa siciliana y el cubismo fuera de sitio de Guardiola, con las coberturas de Piqué a Puyol, de Milito a Piqué, de Alves a todos sus colegas de atrás, posiblemente la defensa más sobria del curso. Y basta con que llegue Xavi para encender la luz del escenario.
Los focos están sobre Wolfgang Amadeus Messi, pero es Xavi quien enciende la luz. Xavi es el gerente que abre la fábrica con su llave, el piloto que despega el avión. No es Mozart como Messi, pero es Beethoven, sordo a los elogios y las portadas, dedicado en cuerpo y alma a la construcción, capataz de una obra que se antoja irrepetible.
Sin ganas de hacer sangre ni necesidad de golear para crecer y creer en sí mismo como hace un año. Con el gas justo y la indulgencia plena. Y con Pedro, paradigma definitivo. Todos son Pedro: trabajo callado y modesto, compromiso y solidaridad, apoyo al compañero; el colectivo por encima del egoísmo. Punto final a la palabrería y las teorías conspiranoicas.
Escrito por Martí Perarnau para Sport.
Fotografía | Diario El País.


