
Se aleja del infierno del descenso. Como dice el Chino Gómez, descender es una cruz muy difícil de llevar y si eso lamentablemente pasara a los jugadores les sería mejor irse del país. Pues parece que a los integrantes de Barcelona SC les queda dignidad y amor propio, sobretodo a Perlaza, quien de villano en lo que le ha tocado jugar la temporada, ayer se convirtió en el héroe de la noche al impactar con gran cabezazo el esférico a pocos minutos del final y darle el triunfo muy necesario para los toreros.
Anoche me encontraba en casa de mis padres junto a mi esposa, y nos pusimos a ver el partido junto a unos amigos. Los nervios y la tensión de ver como no llegaba el triunfo se iba apoderando de cada uno de los presentes. Lo peor llegó con el gol de Juan Carlos Ferreyra. Era el toque de gracia, de desahucio para dejar listos a los amarillos rumbo a la pérdida de la categoría en vista de los partidos que se le vienen (contra Liga de Quito en Ponciano y de Portoviejo en el Monumental).
La noche pareciera ser se me amargaría. Aunque había tiempo era difícil concretar en arco celeste por los continuos pelotazos desde el fondo del campo. Los que más trataban de darle salida limpia a Barcelona fueron Nazareno, Fernando Hidalgo y Oyola. Una vez más reitero mi posición de que Matías debe ser renovado para la próxima campaña. Su utilización como mediocentro ofensivo o interior le dan al equipo amarillo dominio de balón desde el medio campo, además de ser sacrificado en la cobertura del rival que aparezca por su zona.
Cuando Samudio cabeceó el balón hacia el fondo de las mallas el pueblo amarillo volvía a creer. Las esperanzas renacieron por el envión anímico que supone hacer un gol a base de entrega y garra, faltando aproximadamente veinte minutos para poder remontar el marcador. Y eso fue lo que pasó. Barcelona apeló a la garra, a sudar la camiseta, a poner esa fuerza anímica que se necesita en momentos como el que vive para poder superar la adversidad. Pasado el minuto noventa Perlaza se elevó como nunca en su vida y remató correctamente el centro del ‘Ratón’ Román. Fue como si hubiera conectado el balón de lleno con el pie, un riflazo empujado por millones de barcelonistas aliviados de ver como su viejo querido equipo se aleja de la tortura. Bálsamo para un jugador que no ha tenido una buena temporada y que desde todos los frentes de opinión hemos criticado su inclusión en la titularidad e incluso en el plantel. Pero la noche del miércoles, a pesar de no hacer un excelente partido, es el mejor que ha jugado hasta ahora, con gol salvador incluido.
No se ha salvado nada aún. El cuadro torero no debe realajarse. Luchar cada balón, cada minuto, cada uno de los partidos que le quedan es su misión. Parecía que el ritmo fulgurante inicial contra Macará no iba a sostenerse en el segundo episodio, pero fue todo lo contrario. A los jugadores les dio el físico para bregar por los tres puntos hasta el final.
Destacable las lágrimas derramadas por Fernando Hidalgo al lograr el objetivo. El quiteño es de los mejores jugadores que han llegado en la era Maruri, la amarilla se le ha metido en el corazón y pone lo mejor de su empeño para sacar a flote este barco que parecía hundirse. Bien merecida tiene la banda de capitán.
Ahora quedan dos partidos, dos finales, en los cuales Barcelona a más de salvar la categoría podría llegar a la tercera fase del campeonato. Los hinchas barcelonistas deben seguir apoyando como hasta ahora, hasta el final.

