
Ayer tuve el agrado de a los tiempos volver a ver un partido completo de otro de mis equipos favoritos, después de Barcelona SC, Boca Juniors. Gracias a Dios que existe internet, y que desde RojaDirecta pasan encuentros de varios deportes y de lugares tan variados como Estados Unidos o Kuwait. Me instalé frente a mi computador a vivir el clásico entre los xeneizes y Racing Club de Avellaneda, en donde se nota la diferencia de fútbol que existe entre el argentino y el ecuatoriano. No hay punto de comparación.
El partido empezó con el dominio de Boca, tratando de llegar con Dátolo y Morel por la izquierda, Vargas e Ibarra por la derecha, y por el centro Riquelme trataba de hilvanar jugadas para Figueroa o Viatri ante el acecho de la defensa de la Academia. El partido se le estaba complicando al cuadro local. Cómo se le complican los partidos en La Bombonera! Antes era imbatible en propio campo, ahora Boca sufre mucho para poder conseguir un triunfo.
Román, la figura. Como Ischia lo dice, cuando Riquelme está en plenitud, es un as que Boca posee para sacar adelante partidos complicados y calientes como el de ayer. El ’10′ anotó las dos conquistas para que su equipo salga triunfante. En la primera, fue él quien ejecutó el tiro penal ante la distracción del portero de Racing y otrora compañero xeneize, Migliore. Y antes de concretarlo, fue el enganche argentino que le colocó el pase milimétrico a Luciano Figueroa, que terminara en falta por parte del arquero contrario.
El segundo gol viene precedido de polémica igual o peor que el primero. Jesús Dátolo remata de derecha en la frontal del área, pero su tiro sale desviado hacia la posición de Román por un defensa racinguista, quien empalma de bolea el esférico y anota el gol del triunfo, luego de que Racing haya empatado casi al finalizar la primera mitad. A continuación, el ’10′ sale corriendo en dirección de la platea ubicada por encima de los bancos de suplentes, y señala a un hincha al que le increpa: “Ahora sí gritalo”. Dicha reacción fue provocada porque el joven aficionado se había dedicado a insultar a Riquelme & Cía durante todo el partido. El caso está en investigaciones por parte de la fiscalía de La Boca, ya que consideran la acción como “sospechosa de incitar a la violencia” por parte del jugador boquense. Como dice Román, boludeces.
Maxi Morales, un buen enganche. Otra de mis curiosidades por observar este partido era la presencia del armador de Racing, Maximiliano Morales, quien se rumora podría venir a jugar al Barcelona de Ecuador el próximo año. Movedizo, encarador, de buen disparo y pasador, son algunas de las cualidades del petiso jugador gaucho. Si viene, bienvenido sea.

