
Empató al sacar un punto importante ante un Nacional que era asequible a ganar. Pero perdió a dos jugadores claves que hubieran permitido dicho triunfo: Fernando Hidalgo y Pablo Palacios, dos de los mejores elementos que han venido actuando en el conjunto torero durante la presente temporada.
Estaba yo en mi casa acomodándome para empezar a ver el partido, con unpoco de retraso, cuando anuncian que Hidalgo salía de la cancha para darle paso al Diablito Lara, producto de una lesión que sufrió en ese momento. El cambio me desagradó porque saliendo Fernando se perdía dinamismo y corte en el medio sector. Además Christian Lara no ha aportado la cuota de ideas que el equipo amarillo ha necesitado este año. Me dije “bueno, a esperar qué pasa”.
Pero lo más preocupante de ayer fue la conmoción que sufrió el goleador Pablo Palacios al chocar con el portero Christian Mora cuando ambos disputaban un balón por alto fuera del área militar. Y el Cabezón fue el que sufrió la peor parte. Pienso yo que Mora no quiso golpear al delantero amarillo, pero salir como salió (en la foto se puede apreciar el momento exacto del golpe) es muy peligroso. Vamos, que para cabecear un balón no hay que levantar demasiado la rodilla. No fue mala intención, pero sí torpeza. Luego de esto ambos cayeron. Palacios estaba conciente en el campo de juego, tirado sobre el césped, cuando de pronto se desvaneció. Fueron momentos de angustia desde que la camilla lo llevó fuera del campo para reanimarlo, realizando masajes cardiacos y colocándole oxígeno. La calma llegó cuando por la TV pudimos observar que Palacios movía los brazos y daba señales de haber recuperado el conocimiento. Inmediatamente en el camerino siguieron brindándole las atenciones necesarias hasta llevarlo al Hospital Metropolitano.
Fernando Hidalgo posee un esguince de grado uno, que lo dejaría fuera durante los próximos dos partidos. Los resultados de los exámenes realizados a Pablo Palacios no arrojan daños cerebrales, pero hay que esperar un tiempo prudencial para que se recopere totalmente. Ambos no estarán en el partido contra Deportivo Cuenca en el Monumental. Dos bajas considerables pues los quiteños se han convertido en pilares fundamentales para el correcto funcionamiento de Barcelona. Encontrar los sustitutos adecuados para sus puestos está complicado. Mondaini, Delgado, Danny Vera suplirán correctamente la ausencia de Palacios? Esperemos que uno de los que ingrese así lo haga.
Y como comentaba anteriormente, luego de las dos bajas amarillas el lograr loa victoria en Quito era más difícil. Lo bueno fue que el equipo se mostró ordenado ante un Nacional que en el segundo tiempo martillaba con insistencia para quitarle el excepcional invicto que posee Santillo. Hasta los postes están a favor de él.
Decir que Barcelona se fue a defender, tal como lo manifiesta Célico, es equivocado. Barcelona salió a jugar inteligentemente y a acomodarse como bien pudo cuando sufrió las lesiones de sus dos mejores jugadores. Cuando los amarillos llegaban provocaban peligro, en epecial durante el primer tiempo. Nacional no tiene jugadores desequilibrantes o excepcionales que puedan destrabar un partido. Por algo llegó a esta Liguilla con 0 puntos de bonificación.
Impresionante fue observar como en Quito el equipo canario parece local. Sin duda, es mayoría en todo el país. En Guayaquil no debe ser la exepción.
Ahora, a esperar como se re-arma Barcelona para el partido del miércoles como local ante el D. Cuenca, donde conseguir un triunfo es un peldaño más para alcanzar la meta final.

