Liga, de la mano de Cevallos, se metió en las semifinales
La Liga jugó, celebró, disfrutó, sonrió, se asustó, sufrió, y al final clasificó.
El primer susto se lo llevó Liga, en jugada extraña un jugador de San Lorenzo cabeceó solo frente al arco y le pegó al palo, hasta él mismo pensaba que estaba en off side. Luego Manso en una rápida jugada burlo la marcación y probó desde afuera, la liga celebraba el primer gol.
No hay duda que adelante el jugador mas desequilibrante fue Manso, es rápido moviéndose y poniendo pases. En la jugada en que Torres sale expulsado por la falta cometida a Manso, para mí no existe tal pisotón, y la impotencia del argentino fue tal que le manoteó la tarjeta cuando el árbitro se la mostraba.
Guerrón tuvo algunas dificultades para desarrollar su juego, estuvo bien sostenido y solo en un par de ocasiones pudo ganar la ralla de fondo. Se dedicó a pegar desde afuera, pero pateaba al bulto. Ambrosi la tuvo, un rebote del arquero Orión y el lateral blanco pateó al palo, el estadio temblaba.
Al empezar el segundo tiempo San Lorenzo se alzó cuando convirtió el gol, y pudo haber llegado un segundo gol. A la Liga le costó un poco mantener el partido, se volvió a adueñar de las acciones en los últimos 25 minutos, cuando a los argentinos se les estaba acabando el gas pero las ganas que le metió el cuadro de San Lorenzo no permitió que un segundo gol entre. “No fallamos en nada. Se perdió en los penaltis” dijo el técnico Díaz. Es que no hay mucho que objetarles.
Cevallos, los penales.
Para Cevallos no es nuevo, ya lo vivió y hasta de visitante (ante Cerro Porteño) Como en sus mejores tiempos atajó un penal y se convirtió en ídolo capitalino, la Liga se acercaba a la clasificación.
Pero también hay que mencionar que ningún jugador blanco falló, por lo que con esa atajada fue suficiente para que luego del cobro de Bieler empezara la fiesta en la Casa Blanca, en Quito y en el resto del territorio ecuatoriano donde hay verdaderos hinchas de futbol.


Bien por Liga y por el fútbol ecuatoriano, si te das cuenta en la repetición el jugador argentino le pisa el moño al paragua Vera, pero no es para hacer tanto drama, el jugador se mandó su parte. Lo bueno que esta vez el árbitro se equivocó a nuestro favor…