Con el fútbol desde el dÃa en que nacÃ

Fue un partido malo técnicamente, como por lo general son los Clásicos, pero éste estuvo casi llegando a pésimo. El primer tiempo más que todo fue aburrido, lo más emocionante fueron las llegadas del equipo azul que o bien fueron mal definidas, o bien fueron controladas por un Gastón Sessa que muestra estar hecho para este tipo de partidos, provocando al rival, sacándolos de quicio (especialmente al Trapito Vega). Por parte de Barcelona, lo más peligroso fue el penal cometido pero no pitado por parte de Francisco Gómez Portocarrero hacia Rolando Zárate. Falta clara que no fue sancionada por un Haro al cual le quedó grande el partido.
Emelec tuvo la pelota en el primer tiempo, pero no supo que hacer con ella. Como lo dije, sus ataques fueron infructosos, mal definidos. Cuando llegaban al arco rival, no sabian que hacer con el balon. Faltó jerarquÃa en su medio campo y ataque. Tanto Ludueña como Vega no dieron la talla para este vital encuentro. El debutante Chiqui Guerrero se lo notó nervioso al jugar su primer partido en Primera División, con estadio lleno y en un Clásico del Astillero. Olivo y José Luis Quiñónez se dedicaron a dar machete que es para lo único que sirven.
Barcelona se mostró partido en sus lÃneas. La defensa no mejoró como se esperaba. Tanto Castro como Hurtado siguen cruzándose o abandonando la posición, dejando muchas veces lagunas dentro del área por donde el rival puede hacer daño. Bagüà hizo un partido aceptable, pero De Jesús ni ataca ni defiende como deberÃa. El medio campo fue el punto más flojo del equipo amarillo. Muchos me dirán que la defensa, porque Emelec atacaba y llegaba, pero es en la media donde se contiene el ataque del rival, con posesión del balón y cortando los avances del rival, y Barcelona no tuvo ni lo uno ni lo otro. El medio campo fue nulo, por eso los jugadores emelecistas subÃan constantemente. Y en la delantera, Marcos Mondaini muchas veces solo tratando de esquivar rivales, por lo cual era controlado, y un Zárate que al ser un killer neto, de esos que no tienen mucha ductilidad con el balón y es pesado, no aportó mucho para provocar peligro sobre Pechito Elizaga.
En el segundo tiempo las cosas no variaron mucho, y para qué cansarlos con la misma cantaleta. Pero lo que extrañó a muchos fue la inclusión de Lara por el Chelo, en lugar de haber salido el juvenil Portugal. Después se dijo que ese cambio se hizo porque Delgado estaba contracturado. En Emelec el cambio era cantado, un improductivo Guerrero por Mena, quien en algo mejoró el accionar azul.
Vamos a los goles. En el cabezazo de Gómez, y en casi todas las pelotas paradas, el defensa millonario lo hace solitaria y cómodamente. La defensa en ese tipo de jugadas por parte de los toreros o está mal trabajada, o a los jugadores se les olvida en el partido. Nadie salta, pocos marcan. A ponerse a revisar y trabajar más en eso. El gol de Barcelona fue más producto de ganas y empuje que de otra cosa. Zárate aguanta el balón (eso y el no penal fue lo mejor que hizo), lo ve llegar desde atrás a Quiroz que le pega como en sus buenos tiempos (sÃ, buenos, porque los de ahora…). Empate a 1 que puso emoción pues los amarillos cargaron con todo hacia el arco ahora defendido por un nervioso Guamán. Y casi ganan, pues si Haro hubiera pitado como penal (que a mi juicio sà fue) una falta contra Quiroz que la dio como tiro libre, o el disparo de Iván Hurtado hubiera entrado, estuviéramos cantando otra historia. Pero hubiera sido injusta, pues ninguno de los dos equipos mereció ganar por lo mal que juegan.
Sà , los dos están mal. Ni Emelec ni Barcelona tiene alguien que ponga ideas, que diga “La pelota es mÃa” y se eche el equipo al hombro. Me da pena porque si seguimos asÃ, otra vez no vamos a llegar a Copa o Campeonato. Y la más triste la tiene Barcelona, que posee un plantel de quilates, pero con un técnico de papel. Y lo peor, Almeida no se va a ir porque los dirigentes dicen que es resultadista y que no se va a estar cambiando de técnico a cada rato.
Párrafo aparte merece la acción de Mondaini (que por cierto hizo sacar algunas tarjetas amarillas a los emelecistas, y lo tenÃa cabezón al Flaco Aguirre) que derivó en la expulsión de Marcelo Elizaga. Estoy totalmente de acuerdo que Marcos quizo tomar ventaja ilegalmente, avivándose y metiendo el brazo, pero no me queda muy claro si en verdad la tocó o no. Los azules, en especial su portero, reclamaron airadamente. Elizaga está al borde de una sanción por pechar al árbitro y demorar su salida del campo de juego, que podrÃa ir de un mes a un año. La verdad creo que al principio la FEF se mostrará muy enérgica, pero a la final le darán el periodo mÃnimo de inhabilitación, van a ver.
Fue un encuentro que deja un sabor agridulce, y la sensación de que los equipos del Astillero tienen mucho que mejorar. Qué opinan ustedes?
Fútbol Adicto es escrito por Héctor Cedeño desde Guayaquil, Ecuador. Este blog muestra la opinión y la información que quiero compartir con ustedes acerca de uno de los deportes más apasionantes que existen: el fútbol.
PAOLA
Mayo 12th, 2008 a las 11:56 am
que mal por el arbitro.. q hace quedar mal a su gremio, se volvio ciego o que .. obvio no le convenia? otro partido mas comprado por los barcelonitas estuvo clarisimo…El argentino le propinaba un clarÃsimo cabezazo al atacante ‘Eléctrico’ Jorge Ladines, el cual el árbitro no sancionó como debÃa, expulsión y penalti, a pesar de estar muy cerca de la acción. Inclusive el que vio la amonestación terminó siendo Ladines…
esto si q es indignante… q osado el arbitro y que ciego a su conveniencia….