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El partido fue emocionante, a pesar de que Olmedo se adelantó en el marcador a los 15 minutos antes de terminar el primer tiempo Barcelona había remontado el marcador.  Luego, con el tercer gol ya se vivía una fiesta.

Pero, qué hubiera pasado si Olmedo al final hubiera concretado el gol por el fallo del Sessa y hubiera marcado el empate, o que hubiera pasado si el arquero de Olmedo no fallaba y Zarate no hubiera encestado el tercer gol y luego Olmedo hubiera marcado el 2-2. En el partido anterior, contra el Macará, apenas perdió por un gol, pero Barcelona falló dos oportunidades clarísimas de anotar, hubiera podido ganar. También el Macará falló, hubiera ganado por un marcador más abultado, hubiera sido peor para el equipo amarillo, también pudiesen haber quedado empate.

La alineación de Maruri y la defensa

El triunfo conseguido el domingo pasado es refrescante, sí, y con la alineación de Maruri se vio un mejor equipo en el ataque, no precisamente porque hayan jugado Mondaini y el Chelo de titulares, sino porque Barcelona jugó como equipo. Con el paso del tiempo se puede ver que el equipo mejora.  El juvenil Pablo Portugal con unas cuantas jugadas se llevó los aplausos y la admiración del público, no podía ser diferente, el chico sabía que solo iba a jugar un tiempo y tenía que dar lo mejor de sí mismo para ser considerado para el clásico. Aun falta que se consolide la defensa.  Al único que podría ver bien asentado es al central Carlos Castro.  El “regalo de navidad” Ivan Hurtado no ha tenido un juego 100% efectivo, claro, tampoco se es perfecto, pero ha cometido algunas fallas no dignas del bam bam. Los dos laterales también son problemas, no convencen ni Montaño ni Omar de Jesús, ni por la otra banda Fricson ni Bagüi, los jugadores son de buen nivel pero recordemos que este es el equipo de los diez millones, todo debe de ser perfecto.  Se debe probar, está Montoya, Guagua, Matamba, pero sería algo ilógico dejar en el banco al capitán de la selección y reemplazarlo por alguno de los anteriores mencionados, es duro para el técnico.

Se juzga por el resultado, Barcelona ya llevaba tres goles anotados y todo era alegría y honores para el equipo, se decía que el equipo estaba bien, pero ¡tranquilidad! Hay que seguir esperando.  Un hincha hasta se atrevió a lanzar una propuesta indecente: ¡Vamos al cuarto!