BSC 3 - Tec 2

Barcelona logró una apretada pero justa victoria en Ambato, donde tuvo que superar factores externos (el equipo contrario, la altura) e internos (su defensa, el pelotazo) que podrían haber sido perjudiciales para el resultado final. Sufrió y luchó contra un rival que no estuvo pintado y que supo plantarle competencia al cuadro torero.

El desarrollo del encuentro durante el primer tiempo fue parejo. Barcelona, teniendo mejor plantel hombre por hombre, no sabía como llegar con efectividad al arco defendido por Molina. Una vez más el ataque del cuadro amarillo no hilvanaba ideas claras y se refugiaba en los ‘ollazos’ que lanzaba su retaguardia, en especial Omar De Jesús. Técnico Universitario, en cambio, salió con la firme convicción de que Barcelona es el cuadro a vencer en este campeonato, y a pesar que sus llegadas no eran muy claras, lo hacían con mayor frecuencia. Es así como en un contragolpe del ‘Rodillo Rojo’ el juvenil Rojas -de muy buena actuación- se escapa por la banda izquierda, donde parecía debía llegar De Jesús, fue Hurtado que salió a marcarlo de muy mala manera. Rojas, más vivo, se escapó de su perseguidor, tocó el balón para un solitario Granda que definió correctamente ante la presencia del ‘Gato’ Sessa.

Antes de finalizar el segundo tiempo Ever Hugo Almeida realizó un cambio poco esperado: Cuando se pensaba  que al terminar los primeros cuarenta y cinco minutos el cambio iba a ser del juvenil Jaime por Marcos Mondaini, fue éste quien ingresó pero por Fernando Hidalgo, lo que le restó marca y dinamismo al medio campo.

En la segunda etapa se vio un Barcelona diferente, adelantando las líneas, empujando desde atrás, y con la presencia del Chelo Delgado, tratando de elaborar mejores y más claras opciones de gol, que es lo que más le cuesta a los ‘amarillos’. Aún no se ve ese juego de toque, posesión y explosión que está llamado a realizar por los jugadores que posee en su plantilla. Son sólo chispazos los que nos brinda. Y producto de una de las pocas jugadas bien elaboradas llegó el empate por medio de Cristian Lara, a poco de iniciada la etapa final. Pero acto seguido el jugador Rojas obtuvo su premio y concretó el tanto que por el momento le daba el triunfo al cuadro ‘guaytambo’, producto una vez más de una desinteligencia defensiva.

De ahí en más fue el conjunto torero que se acercaba insistentemente al arco contrario, producto de ello se pintaron dos penales a su favor en los que Rolando Zárate y David Quiroz intervinieron. El primero, ocasionando las acciones -mano contraria y falta por parte del arquero- y el segundo, concretando correctamente los lanzamientos desde los doce pasos.

Lo mejor del partido fue ver a un equipo acostumbrado al llano a correr en la altura, sin desgastarse. Y la garra que ponen los jugadores para hacerle frente a la adversidad. Hombres como Quiroz, Castro, F. Hidalgo, C. Hidalgo, Delgado, Zárate demuestran que no les pesa llevar la amarilla y que para ellos es un orgullo. El que aún nos debe del fútbol que pueden producir sus botines es el ‘Diablito’ Lara. Esperemos que vaya aumentando su nivel, por el bien propio y del equipo en general. De la misma manera esperamos que el ‘pelotazo’ se vaya dejando a un lado y los llamados a manejar con inteligencia y sutileza el esférico puedan lograrlo más temprano que tarde.