Mondaini es un Judas. Después de Emelec no hay gloria. Tienen diez años envidiándonos. Se llevan a todos nuestros jugadores y no les dan resultado. Ahora qué dirá la opinión pública. Si hubiera sido nuestro equipo nos hubieran dado palo. Todo el mes (de enero) nos han criticado, de todo nos han dicho y reclamado. Ahora, en Barcelona están calladitos (referente al resultado de la Noche Amarilla).

Gustavo Gutiérrez, ‘dirigente’ del C.S. Emelec.

Esto y mucho más se ha escuchado y leído por parte de este ‘caballero’ que lo que debe hacer es trabajar por su institución. Declaraciones como éstas son las que encienden los ‘ánimos’ de pseudohinchas, más que fanáticos, tanto de Barcelona como de Emelec, y provocan que en los Clásicos se den muestras de vandalismo, donde algunos desadaptados de ambos bandos cual animales rabiosos afloran sus bajas pasiones y destruyen todo lo que se opone a su ‘equipo’, incluso vidas. Ahora andan diciendo también que a Mondaini le van a hacer acuerdo de su mamá, del día en que nació, y otras tonterías más. Nadie les quite que se sientan ‘traicionados’. Pero sólo hasta ahí. Qué ganan gritándole? Qué ganan destruyendo estadios (para los dos bandos). Qué ganan? A veces la gente de las ‘barras’ más parece animal que persona cuando va a un estadio.

En las canchas de Guayaquil, y del Ecuador entero, no queremos observar nuevamente tragedias como las del niño Carlos Cedeño. Ya basta de arengar a la gente en contra del ‘rival’. Somos los únicos equipos de Guayaquil y juntos debemos luchar por darle éxitos al Astillero. La rivalidad debe ser sólo en la cancha. Pregunten a sus padres o abuelos como antes un emelecista y un barcelonista se sentaban juntos en el viejo estadio Capwell a disfrutar del buen fútbol del siglo pasado. Eso debemos rescatar.

Ya basta de incendiar los ánimos!