Todos querían que venga y él era el único que no quería venir. Olvida quién lo ayudó

Juan Urquiza, entrenador de Emelec.

Es una realidad. Por más que un jugador se mate diciendo que ‘ama’ a un club, el dinero puede más en ellos; claro, como en todo, con sus excepciones. No llores por mí Emelec