Roman y Messi

Este post lo escribo con un poco de retraso debido a las ocupaciones que he tenido, pero no podía pasar por alto mis puntos de vista acerca del partido que sostuvieron Argentina y México. El conjunto albiceleste ha pasado con sobra de merecimientos a disputar una final ante su clåsico rival a nivel sudamericano, Brasil. De por sí, por lo expuesto durante el torneo, los che parten como favoritos por tener en sus filas a dos futbolistas que marcan diferencias: Juan Romån Riquelme y Lionel Messi.

El ‘10′ de Boca ha mostrado porque en su momento fue catalogado como uno de los mejores volantes de armado a nivel Mundial. Con Ă©l dentro del campo, el conjunto argentino tiene predomino en la posesiĂłn del balĂłn. RomĂĄn con el balĂłn en sus pies puede sacar un pase impensado, una jugada desequlibrante que permita a su equipo conseguir triunfos. Prueba de ello es el primer gol ante la Tri mexicana. Cuando todos esperaban un centro anunciado hacia alguno de sus compañeros que se encontraban en el ĂĄrea contraria, Riquelme lanza un balĂłn que parecĂ­a que se iba a perder sin direcciĂłn por la lĂ­nea final. Pero no. Como si tuviera un guante en su pie derecho, se la pasĂł a Gabriel Heinze, quien llegando desde atrĂĄs y con una maniobra karateca convirtiĂł la primera del partido. AsĂ­, fruto de una jugada posiblemente practicada con anterioridad el conjunto albiceleste rompĂ­a la igualdad a cero que hasta el momento se mostraba en el marcador, producto de lo complicado que resultaba romper el cerrojo mexicano.

El segundo gol del armador argentino no fue tan decisivo, pero si fuera de lo comĂșn por la forma en que fue logrado. Como no queriĂ©ndose quedar atrĂĄs a lo que habĂ­a hecho el Loco Abreu la noche anterior, RiquelmĂ© lanzĂł con clase y maestrĂ­a el penal que le permitĂ­a poner a la Argentina la tranquilidad necesaria y el sello definitivo a su pase para la finalĂ­sima a disputarse en Maracibo el comingo 15 de julio.

Pero antes de esa anotaciĂłn, Lionel Messi, aquel quiĂ©nes muchos comparan con el mĂ­tico Diego Armando Maradona, convirtiĂł uno de los mejores goles de esta Copa. DespuĂ©s de recibir un pase de TĂ©vez por el sector derecho del ataque, entrĂł al ĂĄrea engachando hacia dentro, observĂł adelantado al portero mexicano, e impacta el balĂłn de forma sĂștil, mĂĄgica, espectacular. Golazo. Como para ponerse de pie y aplaudir esa obra de arte. Lionel es de aquellos jugadores que poseen un cambio de ritmo endiablado, que saben driblar el balĂłn a gran velocidad. Y que le pegan de una manera certera y a la vez sublime. Si su juego sigue de esta manera, puede marcar historia dentro del fĂștbol mundial.

Se repite la final del 2004. Hasta el mismo ĂĄrbitro, Carlos Amarilla (paraguayo) lo va a dirigir. PodrĂĄ Argentina volver a ganar un tĂ­tulo internacional que le ha sido esquivo desde 1993? Tiene muchas posibildades. Hay que esperar hasta el domingo para ver si es realidad.